Los sectores que producen bienes de consumo empacados en México experimentaron un periodo de alta actividad en 2023, en un marco de estabilidad económica. Según el Banco Mundial, la economía mexicana creció un 3.2% en 2023, manteniendo así dos años consecutivos de expansión económica superior al 3%. A pesar de ser una desaceleración en comparación con el periodo inmediatamente posterior a la pandemia, este crecimiento señala un entorno de estabilidad. Además, se observa una disminución en la tasa oficial de pobreza multidimensional, pasando del 43.9% en 2020 al 36.3% en 2022, que sacó de la pobreza a 8,8 millones de mexicanos.
Los datos del Banco Mundial también destacan que la economía mexicana ha recuperado los niveles de empleo y Producto Interno Bruto (PIB) previos a la pandemia, una recuperación que se ha visto respaldada por un entorno macroeconómico estable, el dinamismo económico de Estados Unidos y la robusta industria manufacturera del país. En este contexto, en el que se infiere un aumento en la demanda derivada de mejores capacidades adquisitivas, las empresas productoras de bienes de consumo empacados han respondido en México con inversiones y estrategias innovadoras.

















