
Proyecto Vaticano: Así se conocía internamente en Productos Ramo una iniciativa que durante meses reunió a equipos de mercadeo, innovación, diseño y desarrollo alrededor de un mismo objetivo. El nombre no tenía relación con la religión ni con un mercado internacional. Era el código con el que Ramo identificaba el desarrollo de una nueva línea de papas que daría origen a Pachas a la Colombiana.
Con más de 75 años de trayectoria, Ramo es una de las compañías de snacks de mayor reconocimiento en Colombia. Innovar, para la compañía, implica mucho más que lanzar un nuevo producto: significa desarrollar capacidades industriales, interpretar la evolución del consumidor y construir propuestas capaces de diferenciarse en categorías altamente competidas.
Esa es la historia que reconstruimos en Anatomía de una Innovación. A través de cinco momentos clave y con la voz de quienes lideraron el proyecto, exploramos cómo una oportunidad de mercado se transformó en una nueva marca, un nuevo empaque, una nueva línea de producción y una forma distinta de construir innovación.
Origen
1. ¿Qué vio Ramo en las papas Kettle que los demás no estaban viendo?
Antes del producto hubo una decisión. Luisa Bernal, directora de Mercadeo - Pasabocas de Ramo, explica cómo nació el Proyecto Vaticano y cuál fue la oportunidad que dio origen a Pachas a la colombiana. El proyecto comenzó antes de que existieran un nombre, un empaque o una identidad visual. El reto inicial era identificar una oportunidad de innovación capaz de diferenciarse en una categoría altamente competida. A partir del análisis de tendencias y del comportamiento del consumidor, Ramo definió el rumbo del proyecto antes de avanzar hacia el desarrollo del producto, la construcción de la marca y el diseño del empaque. Esa decisión permitió que todas las disciplinas involucradas trabajaran desde un mismo propósito.
Integración
2. ¿Es posible construir producto, marca y empaque al mismo tiempo?
Un buen producto no basta si el consumidor nunca decide probarlo. Producto, marca y empaque avanzaron de manera simultánea para mantener coherencia entre lo que el producto prometía, lo que el empaque comunicaba y lo que finalmente encontraría el consumidor. Esa forma de trabajar ayudó a mantener coherencia entre lo que el producto prometía, lo que el empaque comunicaba y lo que finalmente encontraría el consumidor. El desafío era equilibrar distintos objetivos al mismo tiempo: desarrollar una papa tipo kettle con atributos diferenciadores, diseñar un empaque capaz de destacar en una góndola altamente competida y, al mismo tiempo, conservar una de las principales promesas de Ramo: ofrecer productos accesibles, de calidad y a un precio justo.
Identidad
3. ¿Cómo destacar en una de las góndolas más competidas y mantener el ADN de la marca?
Potenciando uno de los activos más valiosos de Ramo: su identidad. En lugar de construir una marca completamente nueva, el equipo tomó ese atributo ampliamente reconocido por los consumidores y lo convirtió en el eje del proyecto, las decisiones de posicionamiento, identidad visual y diseño del empaque. Esa estrategia también se trasladó a la propuesta de producto, con sabores como Ají Casero, Papa Chorreada, Pollo Agridulce y Limón Pimienta, concebidos para reforzar una identidad claramente colombiana. Así, cada elemento de la propuesta contribuía a diferenciar la marca manteniendo los códigos de reconocimiento que los consumidores ya asociaban con Ramo.
Transformación
4. ¿Qué tuvo que hacer Ramo para convertir una oportunidad de mercado en un nuevo negocio?
Todo comenzó con una oportunidad de mercado, pero ninguna decisión se tomó sin volver al consumidor. Aunque Ramo ya tenía una posición sólida en otras categorías de pasabocas, identificó que el segmento de papas representaba la mayor oportunidad de crecimiento. Entrar en esa categoría implicó mucho más que desarrollar un nuevo producto. El proyecto exigió incorporar una línea de producción para papas tipo kettle, evaluar nuevas tecnologías, fortalecer el sistema de innovación de la compañía y coordinar uno de los procesos de investigación y desarrollo más ambiciosos de los últimos años. A ello se sumó el desarrollo de decenas de sabores y un proceso continuo de validación con consumidores para ajustar la propuesta antes de llegar al mercado.
Legado
5. ¿Qué vale la pena repetir después de un proyecto como este?
Explorar nuevas soluciones, validar cada avance con el consumidor y mantener la determinación y flexibilidad para ajustar el rumbo. El Proyecto Vaticano de Ramo demuestra que la creatividad exige abrirse a nuevas posibilidades, que el consumidor debe convertirse en el principal criterio para tomar decisiones y que la capacidad de adaptarse conforme aparecen nuevos hallazgos resulta tan importante como la idea inicial.
















