
Coca-Cola, Jugos del Valle, Top Terra, Familia y Mercado Libre son algunas de las marcas en América Latina que incorporan resina reciclada posconsumo (PCR) en aplicaciones de empaque. Algunas alcanzan 20 % de contenido reciclado y otras llegan hasta 30 % en aplicaciones que van desde empaques secundarios para snacks y productos de higiene, hasta bolsas para comercio electrónico, detergentes y película estirable. ¿Cómo han llegado a estos porcentajes y qué factores han sido decisivos para hacerlo?
Juan Diego Peña, gerente senior de sostenibilidad de Dow.Dow
La compañía compartió casos desarrollados en México, Argentina, Colombia y Brasil para mostrar cómo la incorporación de PCR se está abordando en segmentos y aplicaciones con exigencias diferentes. Diferencias que permiten entender por qué incorporar PCR no responde a una fórmula única.
Hasta 30 % de PCR en empaques de higiene procesados en líneas de alta velocidad
Envolturas para productos de higiene femenina de la marca Nosotras, con hasta 30 % de PCR.Dow
Apariencia y consistencia en empaques secundarios para snacks
En el segmento de snacks, un desarrollo de Dow realizado en Colombia con Grupo Ramo y el convertidor Gilpa alcanzó 20 % de PCR en empaques secundarios. En esta aplicación, una de las variables señaladas por Peña es la apariencia del material.
“En una marca como Ramo era muy importante la apariencia, que el PCR no fuera a dañar la apariencia del producto y que se pudiera ver por dentro”.
El caso introduce además una consideración sobre las expectativas frente al material reciclado y sobre las características que puede ofrecer el PCR frente a una resina virgen. El vocero de sostenibilidad de Dow identifica este aspecto como uno de los aprendizajes más valiosos: “La incorporación de PCR no es solo un reto técnico, sino muchas veces también de expectativas: expectativas de nuestros clientes, de los dueños de marca y de nosotros mismos como consumidores y usuarios”.
A esa exigencia se suma la consistencia durante el procesamiento. Peña destaca la necesidad de reducir variaciones en el comportamiento del material en los equipos del convertidor y, posteriormente, en los del dueño de marca, además de mantener estabilidad entre lotes: “Cómo podemos hacer que el comportamiento en la producción sea lo más homogéneo posible y que el lote que entregamos sea consistente a través del tiempo”.
Detergente Top Terra: cuando la exigencia pasa a las propiedades mecánicas
Empaque flexible de detergente Top Terra con PCR, diseñado para conservar sus propiedades mecánicas durante manejo y transporte.Dow
Coca-Cola y su PCR en termoencogibles de bajo espesor y alto desempeño
En México, Dow ha trabajado con Coca-Cola y Jugos del Valle, entre otras compañías del grupo Coca-Cola, en desarrollos con PCR para películas termoencogibles junto con el convertidor Poly Rafia. Estas aplicaciones trabajan con espesores reducidos y requieren conservar propiedades como la elongación y la capacidad de contener y estabilizar los productos durante el transporte.
“Tenemos casos de termoencogibles o de películas estirables que son aplicaciones muy desafiantes técnicamente porque son de ultra alto desempeño. Son micras y espesores muy reducidos, y hemos logrado mantener la elongación y asegurar que lo que se transporta o se empaca con el stretch o con el termoencogible se mantenga”.
Mercado Libre: hasta 30 % de PCR en bolsas para envíos
Dow produce Revoloop localmente en mercados de América Latina para abastecer aplicaciones de empaque.Dow
¿Qué define cuánto PCR puede incorporar un empaque?
“No hay una solución única. No hay una fórmula que podamos recomendar que sea homogénea para todos”. Definir el porcentaje requiere conocer las capacidades y la maquinaria de cada convertidor y validar el comportamiento del material durante el procesamiento. “Esto requiere pruebas y validaciones”, señala el vocero.
A las condiciones técnicas se suman costo y disponibilidad. Según Peña, hace tres o cuatro años el PCR costaba aproximadamente tres veces su nivel actual y hoy se encuentra más cercano al precio de la resina vírgen. Al mismo tiempo, considera que América Latina aún no está preparada para llevar de manera generalizada incorporaciones superiores a 50 %, entre otras razones, por la disponibilidad de material recuperado y la capacidad de recolectarlo y procesarlo.
“El PCR es solo una variable en la ecuación”
“Cuando hablamos de economía circular, la incorporación de contenido reciclado es solo una variable en la ecuación”, afirma. Para ampliar la disponibilidad y el uso de material reciclado, aborda la necesidad de avanzar simultáneamente en diseño para reciclabilidad, fortalecer las cadenas de recolección y recuperación y contar con marcos regulatorios que acompañen la incorporación de PCR.
Y, en efecto, los casos muestran que el avance del PCR en empaques pasa también por ampliar el rango de aplicaciones en las que puede incorporarse bajo distintas exigencias de procesamiento y desempeño, mientras variables como costo, disponibilidad de material recuperado y regulación intervienen considerablemente.
En ese escenario, pasar de 0 % a 20 %, o a 30 % de PCR, o aspirar a porcentajes superiores, es solo una parte del recorrido. Cada nueva aplicación supone resolver sus propias condiciones técnicas y operativas, así como hacer que el suministro de PCR sea sostenible. El avance que el gerente de Sostenibilidad de Dow identifica en la región está ocurriendo precisamente de esa manera: proyecto por proyecto y aplicación por aplicación.

















