ABC para proteger la innovación en empaques: cuándo y cómo hacerlo

¿Cuándo debería empezar a protegerse una innovación en empaques? En muchas empresas, la conversación sobre propiedad intelectual comienza cuando el prototipo ya fue socializado. Experto en propiedad intelectual comparte 5 premisas para proteger la innovación antes de que sea demasiado tarde.

Propiedad Intelectual Empaques
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¿Cuándo debería comenzar a protegerse una innovación? Es una pregunta que aparece cada vez con más frecuencia en los equipos de investigación y desarrollo de empaques.

En muchos casos, la respuesta llega tarde. En América Latina, por ejemplo, –donde la participación en el sistema global de propiedad intelectual es limitada– es común que la conversación sobre propiedad intelectual surja cuando el prototipo ya fue presentado a socios técnicos, el nuevo material se discutió con proveedores, o el diseño empezó a circular internamente. Para ese momento, las posibilidades de proteger la innovación pueden haberse reducido de forma significativa.

El contraste es evidente, pues mientras la innovación en empaques se acelera, impulsada por la búsqueda de estructuras más livianas, materiales flexibles, soluciones accesibles y diseños alineados con la circularidad, entre otros; la propiedad intelectual suele incorporarse tarde en los procesos de desarrollo.

Carlos Conde, abogado, consultor e investigador del departamento de Propiedad Intelectual de la Universidad Externado de Colombia.Carlos Conde, abogado, consultor e investigador del departamento de Propiedad Intelectual de la Universidad Externado de Colombia.Universidad Externado de ColombiaPara Carlos Conde, abogado y consultor especializado en propiedad intelectual, muchas empresas integran la protección de sus innovaciones en etapas tardías del proceso. Desde su perspectiva, la propiedad intelectual debería considerarse al tiempo que se desarrolla técnicamente el empaque.

“Antes de crear cualquier producto es necesario empezar a ver cómo cada uno de sus desarrollos puede protegerse. No solamente para proteger la innovación, sino también para evitar infringir la propiedad intelectual de terceros”, explica.

A partir de una conversación con este investigador en Propiedad Intelectual de la Universidad Externado de Colombia, referente en la materia, Mundo EXPO PACK consolidó cinco premisas de propiedad intelectual para considerar cuando se innova en empaques.

1. Un mismo empaque, varias formas de propiedad intelectual

Una de las primeras dificultades para las empresas es identificar qué parte de la innovación merece protección. En empaques, la respuesta no es absoluta. Un mismo envase puede integrar múltiples elementos protegibles que pertenecen a diferentes categorías de propiedad intelectual.

Según explica Conde, si la innovación está en el material o en la funcionalidad, la herramienta natural debe ser la patente. Si el desarrollo es una nueva estructura o apariencia, el mecanismo adecuado es el diseño industrial. En cuanto a nombres,  logotipos y signos distintivos, la protección estará en el registro de marca.

Pero también existe una figura relevante para la industria: el trade dress, que protege la apariencia global de un producto cuando la combinación de los elementos anteriormente mencionados se vuelve reconocible para el consumidor.

“En el caso del empaque para una bebida, por ejemplo, no estamos hablando solo de la botella. Tenemos la forma del envase, el logo, la etiqueta y otros elementos visuales que, en conjunto, construyen la identidad del producto. El trade dress termina siendo una gran vinculación de diferentes tipos de propiedad intelectual”, puntualiza el experto. 

Así, descomponer el producto en sus diferentes componentes permitirá analizar qué herramientas de protección corresponde a cada uno.

2. I+D: punto de partida para incorporar la propiedad intelectual 

La amplia trayectoria de Carlos Conde asesorando a fabricantes de empaques, dueños de marca y equipos de innovación en América Latina le ha permitido identificar un error frecuente: muchas empresas solo consideran la propiedad intelectual cuando el producto está listo para salir al mercado. Sin embargo, el momento para tomar decisiones llega mucho antes, durante la fase de investigación y desarrollo.

PrototipoChaosamran_Studio / iStock / Getty Images Plus

“El punto clave es el prototipo. Antes de que ese prototipo se pruebe o se muestre públicamente, la propiedad intelectual debería estar protegida”, sentencia.

En las primeras etapas, cuando aún no está claro hacia dónde evolucionará el proyecto, la protección más importante es el secreto industrial. Un mecanismo que depende de la capacidad de la empresa para mantener bajo control la información técnica mediante acuerdos de confidencialidad y protocolos de seguridad y restricción.

Cuando el desarrollo toma forma, por ejemplo, cuando se define un nuevo empaque estructural, un material innovador o un rediseño de marca, es el momento de considerar otros mecanismos de protección que impliquen un registro formal ante las autoridades correspondientes.

3. ¿Cuándo conviene patentar y cuándo guardar el secreto?

No toda innovación debe derivar obligatoriamente en una patente y, en muchos casos, mantener el conocimiento como secreto industrial es una mejor decisión. 

Así lo explica Conde: “si estamos frente a un material completamente nuevo, lo ideal es pensar en una patente. Pero si el valor está en la forma de obtener ese material, también puede pensarse en proteger el proceso o incluso mantenerlo como secreto industrial”.

Esta situación es frecuente en el desarrollo de empaques. En ocasiones, la ventaja competitiva no está en el producto final visible en el mercado, sino en el proceso que permite obtenerlo o fabricarlo. Cuando ese proceso es difícil de replicar, mantenerlo en secreto ofrece una mejor protección que la que podría ofrecer una patente.

Por el contrario, cuando el resultado final puede analizarse fácilmente, por ejemplo, un empaque estructural cuya funcionalidad es visible, el registro de una patente será el camino adecuado para proteger la innovación.

4. Controlar qué se muestra cuando la innovación en empaque se hace pública

Innovar también es saber compartir: visibilizar avances en entornos abiertos, protegiendo el conocimiento y la propiedad intelectual.Innovar también es saber compartir: visibilizar avances en entornos abiertos, protegiendo el conocimiento y la propiedad intelectual.PMMILa tendencia hacia la colaboración en la industria de empaques hace inevitable que la innovación circule en entornos abiertos. Exposiciones industriales, pilotos con clientes y publicaciones técnicas forman parte del ecosistema de la innovación.

Sin embargo, esa visibilidad debe estar respaldada por una estrategia clara de propiedad intelectual. 

“Si una empresa presenta su innovación en una feria y explica todos los detalles sin haber solicitado antes la patente, se entiende que esa información entra al dominio público”, advierte Conde. En la práctica, esto significa que la compañía podría perder la posibilidad de obtener una protección exclusiva sobre esa innovación.

Por eso, cuando las empresas necesitan mostrar avances en escenarios abiertos, la recomendación es exhibir el resultado sin revelar necesariamente los detalles técnicos que permiten llegar a él.

“Debido a la tendencia de sostenibilidad, a la industria de empaques se le pide demostrar este tipo de innovaciones. Por eso es importante tener en cuenta que, al asistir a una feria, buscar inversión o generar alianzas, lo ideal no es mostrar cómo se hacen las cosas, sino presentar el producto final, para evitar que el conocimiento sea apropiado por terceros”, recomienda Conde.

Para casos en los que los entornos de colaboración son más cerrados, como proyectos con socios tecnológicos o proveedores, el investigador recomienda recurrir al acuerdo de confidencialidad.

5. La propiedad intelectual como herramienta de expansión

Contrario a percibirla como un costo administrativo, las empresas de la industria de empaques en América Latina deberían ver a la propiedad intelectual como una herramienta para competir y crecer en nuevos mercados.

Las patentes, explica Conde, funcionan bajo el principio de territorialidad: la protección se obtiene en cada país donde se registra. Esto implica que una empresa que desarrolla una innovación en un mercado local puede extender esa protección a otros países donde busque comercializarla. Si bien este proceso implica costos, también permite asegurar exclusividad en mercados más grandes.

Para fabricantes de empaques y dueños de marca, esa diferencia puede ser determinante. “Cuando una empresa tiene protegida su innovación, ya no entra al mercado como un productor más. Sino como un generador de innovación con activos intangibles que deben ser respetados por aliados, distribuidores y competidores”, señala Conde.

Como recomendación final para impulsar la innovación en empaques en América Latina, el experto recomienda: “Acérquense a las oficinas de propiedad intelectual de sus países y aprovechen los distintos actores institucionales que existen en cada país de la región para orientar estos procesos”.