Lilián Robayo: Hola a todos, bienvenidos a una edición más de Liderazgo Femenino por Fuera de la Caja, la serie de entrevistas de Mundo EXPO PACK. Hoy tengo el gusto de estar con Grissel Parra, subdirectora de Ingeniería de Empaque de Tiendas 3B, una verdadera líder que ha construido su carrera desafiando las ideas convencionales sobre lo que significa liderar en la industria del empaque. Grissel, muchísimas gracias por aceptar esta invitación y por compartir tu tiempo con nosotros hoy.
Grissel Parra: Hola, Lilián. Muchas gracias. Hola a todos. Realmente estoy muy contenta y muy feliz de poder compartir este espacio contigo. Es un honor estar en esta entrevista y, bueno, platiquemos sobre estos temas.
Lilián Robayo: Si tuvieras que borrar una creencia sobre cómo se ve una carrera exitosa en ingeniería de envases, ¿cuál sería, Grissel?
Grissel Parra: Hay creencias que nosotros vamos adoptando al inicio de nuestra carrera y hay otras creencias que otra persona nos dice, ¿no? Pero una de ellas que aprendí estos últimos años es que no tienes que saber todo, ser la especialista más grande que hay en un sector del empaque o en un tipo de empaque, sino más bien: ¿qué haces con el conocimiento que ya tienes? Me explico. Cuando empiezas, naturalmente quieres saber todo sobre materiales, procesos, especificaciones, pues prácticamente todo, ¿no? Proveeduría. Inviertes mucho tiempo en eso. Pero a veces, con ese conocimiento, nos quedamos enfrascados o nos quedamos en una etapa muy limitada de lo que podemos hacer. Es muy diferente cuando ocupas ese conocimiento y lo trasladas hacia otras áreas, hacia otras decisiones, hacia qué puede pasar con ese conocimiento que ya tengo. ¿Cómo puedo mejorar la operación? ¿Cómo puedo reducir costos? ¿Cómo puedo crear algún tipo de ahorro? ¿Cómo puedo hacer un empaque inclusivo? Entonces, una carrera exitosa no se mide únicamente por lo que ya sabes, sino por qué es lo que haces y cuál es el impacto que logras con lo que tienes en estos momentos.
Lilián Robayo: Justamente hablando de generaciones, sé que participaste en un panel de mentoría inversa en EXPO PACK México, como millennial que eres, dándole ideas a líderes tanto sénior como a las más jóvenes. ¿Podrías compartirnos qué aprendiste tú de esta generación más joven que no esperabas aprender?
Grissel Parra: Sí, claro. Mira, este panel de EXPO PACK me encantó. Éramos cuatro mujeres respondiendo una pregunta, pero también compartiendo experiencias. Y algo de lo que ya había estado escuchando antes del panel y durante el panel, en particular de Melina, es sobre la manera en que vivimos mientras trabajamos. Mi generación millennial está en una parte intermedia entre una generación mayor y las nuevas generaciones que vienen. Entonces, tenemos un poquito de las mayores y un poquito de las más jóvenes. Pero lo que me ha gustado es que nosotros, o por lo menos yo, en mi experiencia, crecí con una idea muy marcada: trabajar mucho, ascender, llegar a una posición importante y, después de que lo lograste, disfrutar lo que ya construiste. Pero las generaciones más jóvenes me han hecho cuestionar por qué tenemos que esperar hasta el final para disfrutar de nuestra vida. Y no me refiero, y es una idea que justo aclaramos en el panel de EXPO PACK, a que sean menos ambiciosos, sino que están buscando una manera diferente de crecer. Aprendí, y estoy aprendiendo y tratando de aplicar en mi vida, que el éxito profesional no debería medirse solamente por qué tan lejos llegas o a qué posición llegas, sino también por cómo quieres vivir mientras estás llegando a ese punto o a esa meta.
Lilián Robayo: Quisiera preguntarte si ha sido costoso para ti, en tu vida personal, no haber entendido antes que se trataba también de mezclar y equilibrar entre la carrera y el trabajo. Es como si el paradigma del éxito fuera totalmente distinto, como si estuviéramos redefiniendo el paradigma del éxito.
Grissel Parra: Yo tuve un crecimiento y un aprendizaje bastante doloroso en algunos años, muy marcado por la pandemia. Y te platico un poco de mi contexto. Yo crecí en una familia bastante trabajadora, con estas ideas de mis papás de: “Trabaja mucho, trabaja mucho, trabaja mucho”. Entonces, durante mi preparatoria y universidad estudiaba y trabajaba. Siempre, para mí, el valor número uno en la familia era el trabajo y un buen trabajo. Cuando vino la pandemia y estábamos todos de home office, prácticamente yo no tenía un horario en el que pudiera limitar: “Yo trabajo solo este horario y ya de ahí me voy a mis actividades personales”, porque no había, por lo menos donde yo vivía en ese momento, mucho que hacer. Estabas confinado, no podías salir. Entonces, el trabajo se volvió mi prioridad número uno, mi prioridad número dos y hasta la número tres. ¿Qué aprendí después de esa experiencia? Después de tener ciertas complicaciones de salud por el estrés, por estar ahí en la computadora siempre, por no tener un espacio para mí, pues prácticamente fue salud. Fue ese tema de mi área social en la vida, con mi familia, con mis amigos. Una vez terminando la pandemia, tuve que aprender a vivir mejor, no descuidando mi trabajo, claramente, pero vivir mejor y hacer otras actividades que pudieran complementarme y que pudieran ayudarme a mejorar: una mejor salud, un mejor ánimo, mucha más energía. Y ahí tuve un cambio impresionante, tanto en mi vida personal como en mi vida laboral. Todo lo que yo estaba haciendo para mí, como amor propio, se estaba reflejando en mi trabajo. Entonces, de ahí tuve nuevas oportunidades laborales, pude conocer más gente y se abrió un camino totalmente diferente para mí de lo que yo había experimentado antes. Entonces sí, fue una creencia que yo ya traía de mi contexto familiar, pero tuve que moldear esa creencia para que fuera algo que me hiciera bien a mí y también a las personas alrededor.
Lilián Robayo: Fue realmente un aprendizaje muy valioso también justamente para las sénior como nosotras y, por qué no, para las generaciones que vienen, que seguramente lo tienen muy claro, pero también tienen unos desafíos muy importantes. Y eso conecta con una pregunta que tenía para ti: ¿qué le dirías, Grissel, a una ingeniera de 23 años que ve la industria del empaque no como la oportunidad principal, sino como un plan B? ¿Qué le dirías?
Grissel Parra: Yo le diría que prácticamente yo tampoco sabía que existía esta carrera hace unos 10 años, cuando estaba buscando una oportunidad laboral mientras estudiaba la universidad. Pero algo que me llevó a tomar una vacante que estaba como becaria de Ingeniería de Empaque es que a mí siempre me gustaban mucho los polímeros y los materiales cuando estudiaba Ingeniería Química. Por ello, no imaginaba que esta aplicación tenía un área muy especializada, que era el empaque. Ahí me encantaba la industria, o me encanta la industria, porque despierta mucho tu curiosidad. Me gusta saber cómo están hechas las cosas. Yo invitaría a las personas que comparten ese gusto conmigo, de cómo se hacen las cosas, a cuestionarse por qué son de cierta manera y descubrir qué hay en lo que usamos día a día: para nuestro skincare, para nuestro cuidado del hogar, para nuestro auto y todo. Entonces, aquí, en el mundo del empaque, es un mundo por explorar totalmente. También es muy bonito entrar a una tienda, y creo que es una sensación y un sentimiento que compartimos varios que nos dedicamos a este medio, ver algo en una tienda o en un distribuidor, algo en lo que tú trabajaste, y decir: “Yo participé en eso”. Es bastante confortante. Yo, además de decirle que considere que el empaque sea su plan A, la invitaría a conocer esta área y, a lo mejor, como me pasó a mí, termine encontrando algo que realmente la apasiona.
Lilián Robayo: Entiendo lo que estás mencionando y, de alguna manera, es como si te atrapara esta industria. Pero si tú tuvieras que definir o decir algo único, algo especial que solamente tiene esta industria del empaque, ¿qué sería?
Grissel Parra: Buena pregunta, Lilián. Me parece que sería la curiosidad, la curiosidad y el ingenio. Podemos nosotros querer saber cómo se hacen las cosas y también inventar cómo queremos que se hagan esas cosas, cómo inventar y desarrollar un empaque, un producto, llevarlo a una experiencia con el consumidor, llevarlo a una experiencia con un consumidor promedio, con un consumidor con cierto tipo de discapacidad, con cierto sector; explorar, conocer, aprender sobre tendencias. Entonces, yo lo definiría así: curiosidad, ingenio, bastante pasión y aprendizaje.
Lilián Robayo: Esto, además, conecta con la pregunta que tenía para ti. ¿Existe algo que las mujeres de la industria estamos haciendo para encajar de alguna manera, pero que nos cuesta nuestro propio liderazgo? En otras palabras, ¿hay algo que hacemos para encajar, una palabra muy apropiada para esta industria, y que, sin darnos cuenta, nos resta?
Grissel Parra: Sí. Desde mi punto de vista, me parece que a veces, por querer encajar, terminamos adaptándonos a lo que los demás esperan de nosotras. Existe cierta idea muy marcada en la industria de cómo debe comportarse una mujer líder, qué tan firme debe ser, cómo debe hablar, cómo se debe dirigir hacia ciertas personas y también, incluso, qué tanto puede cuestionar. Para mí, entrar en estos moldes o tratar de encajar en un liderazgo muy tradicional puede hacer que perdamos algo muy valioso de nosotras, que es nuestra propia voz. Cuestionar es una parte fundamental del liderazgo. No se trata de llevar la contraria, ni mucho menos, ni de estar siempre interrumpiendo las cosas o viendo cómo no hacerlo, sino más bien preguntar por qué se hacen de cierta manera, proponerlo y defender con argumentos. Y si alguien tiene una mejor idea, también tener la humildad para reconocerlo. Porque si para encajar tengo que dejar de cuestionar, entonces quizá el problema no es mi manera de liderar, sino el molde en el que están intentando hacerme encajar. El verdadero reto no es ser el tipo de líder que los demás esperan de ti, sino construir una forma de liderazgo que siga en línea con tu propia esencia. Si para considerarnos una buena líder tenemos que dejar de hacer algunas preguntas incómodas, entonces no están buscando liderazgo, sino que están buscando conformidad de mi parte.
Lilián Robayo: De alguna manera, es como si un molde de liderazgo no aplicara para todo el mundo. Más bien es la autenticidad que tengamos, el ser nosotros mismos, dejar fluir nuestro talento y dejar fluir nuestra feminidad también en medio de ese talento. Sin embargo, ¿crees que todavía hay mucha resistencia? ¿Que todavía lo hacemos, hablamos, alzamos la voz, pero no es fácil, como que todavía no lo reciben bien?
Grissel Parra: Sí. Justo en mi experiencia me ha tocado ocupar una posición de liderazgo siendo mujer y no tener ese espacio para poder ejercer mi propio liderazgo, sino que yo debo entrar en cierto molde de lo que ya se venía trabajando. Entonces sí hay una resistencia de un liderazgo tradicional, de posiciones opuestas o una forma de trabajar que por años, históricamente, se ha trabajado así. Y a nosotras nos toca hacerlo de manera diferente. También requiere una resistencia de nuestra parte, requiere no dejar de lado cuestionar, no dejar de lado nuestra voz, esas preguntas incómodas que podemos llegar a hacer y, sobre todo, ocupar estos espacios o crear estos espacios, como lo está haciendo Mundo EXPO PACK, para poder hablar sobre estos temas. Me parece que hemos recorrido un gran camino de mujeres en posiciones de liderazgo. Todavía nos falta mucho más, pero lo estamos construyendo entre todas. Podemos compartir el foro entre todas las que estamos en la industria, entre todas las mujeres que ya estuvieron en la industria y que también nos abrieron camino a las que venimos y seguimos construyendo también.
Lilián Robayo: Fascinante. Justamente por eso estás aquí, porque vemos que tu liderazgo y tu valentía para defender tus principios y tus criterios de mujer en la industria están teniendo eco. Así que por eso estás aquí y muchas gracias. Eso tiene que ver también con esta pregunta, con lo que estamos hablando: ¿qué tan diferente creerías tú, Grissel, que sería el diseño de empaques hoy si, desde el inicio, la mayoría de los ingenieros de empaque hubiesen sido mujeres?
Grissel Parra: Muy buena pregunta. Realmente me cuesta imaginar que los empaques serían diferentes simplemente porque los hubieran diseñado mujeres, porque tampoco creo que exista una sola manera de pensar por el hecho de ser mujer. Yo misma no me identifico con algunos modelos tradicionales de feminidad. Pero sí me atrevo a cuestionar un poco más la pregunta: ¿qué pasaría si desde un inicio, en el desarrollo de un empaque, se hubieran incluido personas más diversas? Personas diversas en género, personas que puedan ver, a lo mejor, un sector o ciertas minorías en nuestra población. Entonces, ¿qué habría pasado antes que está pasando ahorita? Ahorita nos cuestionamos si un empaque es fácil de abrir, es un easy open, pero uno se pregunta: ¿fácil para quién? ¿Con respecto a una persona mayor? ¿Con respecto a una persona considerada normal en nuestros estándares? ¿O se considera una persona con poca fuerza en las manos o una persona con algún tipo de discapacidad? La mayoría de las mujeres tenemos manos más pequeñas que los hombres. Entonces, no creo que la diferencia hubiera sido por haber incluido más mujeres desde un principio en el desarrollo del empaque, sino que sí hubiera habido una diferencia histórica si se hubieran incluido personas más diversas en esos equipos de desarrollo. Porque no creo que el objetivo sea sustituir una perspectiva con otra, hombres o mujeres, sino más bien que tenemos que dejar de diseñar como si todos los consumidores fueran iguales.
Lilián Robayo: Has tocado un punto sumamente importante. Y, como siempre, el empaque ha sido un actor fundamental en muchos caminos: el de la sustentabilidad, el de la automatización, el camino de la inteligencia artificial, ¿por qué no? Pero el camino de la inclusión y del empaque inclusivo, que se está poniendo tan en boga, es muy importante. Como bien dices, pensar no solamente en las mujeres, sino en las diferencias que hay también en temas de enfoque sexual, en el tema de las discapacidades, las neurodivergencias e incluso las discapacidades físicas. Así que una líder como tú, directora de Empaque de una compañía tan importante como 3B, que lo tenga tan claro, pues es justamente parte del cambio que estamos vivenciando y que está siendo y será cada vez más importante para esta industria. Quisiera preguntarte, Grissel, ¿cuál es esa pregunta que nunca te han hecho en una entrevista y que te gustaría que te hicieran?
Grissel Parra: Mira, esta pregunta la he estado pensando mucho, Lilián, y me parece que se ha hablado bastante al complementar otras respuestas de otras preguntas, pero no tal cual, no esta pregunta tan directa. Y es: ¿estamos incluyendo mujeres para transformar el liderazgo o estamos intentando que las mujeres se adapten al liderazgo que ya conocemos? Y esto abre la conversación que hemos tenido en las otras preguntas. Cuando nos incluyen en un desarrollo de empaque o en una toma de decisiones, ¿se está buscando que tomemos la decisión por el camino que siempre se había marcado de una manera tradicional, para entrar en un molde, o nos están dando la autonomía para cuestionar y ver otros caminos, o construir otro camino de cómo llevar un proyecto? Hay algo que casi nadie cuestiona cuando una mujer llega a una posición de liderazgo: si esa mujer tiene la autonomía y la independencia suficientes, si realmente tiene el poder de cuestionar algunas decisiones de más arriba o de sus pares y si puede ejercer el liderazgo desde su propia identidad. Entonces, es muy importante que tengamos este foro. Yo creo que no siempre pasa así. A veces llegamos algunas mujeres a puestos de liderazgo y las otras personas, o las personas que buscaron que tuviéramos ese puesto de liderazgo, puede ser por algún tipo de inclusión o puede ser por alguna cuota, que también se ha hablado en otros foros, pero no realmente porque se esté buscando construir una forma de liderazgo diferente, construir desde una manera de pensar diferente y construir para cubrir necesidades que antes no se cubrían.
Lilián Robayo: Grissel, realmente nos dejas pensando muchísimo. Estoy segura de que nuestra audiencia se queda reflexionando, además, sobre un tema que no vamos a responder aquí, lógicamente, porque es parte de toda una evolución, pero que es neurálgico, realmente es muy importante. Si vamos a seguir construyendo liderazgo sobre patrones que ya existen, entonces no estamos construyendo liderazgo. La autonomía, como mencionas, es fundamental. Y ese cambio y esa transformación realmente es casi una revolución que se está forjando con mujeres como tú en la industria y que seguramente nos va a abrir grandes oportunidades a muchas mujeres sénior, millennial y las que vienen. Así que muchísimas gracias. Yo quería hacerte una pregunta un poco salida de todo lo que estamos hablando, pero que podría indicar mucho sobre quién eres y sobre lo que eres como mujer. Si tu carrera fuera un empaque, ¿qué tipo de empaque sería y por qué?
Grissel Parra: Qué buena pregunta. ¿Qué tipo de empaque sería? Uf. Mira, ahorita me he especializado mucho en el empaque flexible, en las estructuras. Hay un proyecto en particular que me llena de orgullo porque con ese proyecto pude dar visibilidad a mi trabajo, pero, sobre todo, pude dar visibilidad al trabajo de mi equipo. Anteriormente, en mi trabajo en Grupo Bimbo, desarrollamos en conjunto con el área de marketing y de diseño un empaque para una marca de chips premium, en donde el reto era tener un empaque que fuera global, que cumpliera con las regulaciones que había de exportaciones, tanto de reciclaje como de componentes que había incluso en las tintas y en los adhesivos; también que transmitiera esta parte premium, que tuviera una experiencia diferente para el consumidor al momento de abrir la bolsa y, sobre todo, que no afectara el costo. Entonces, fue un trabajo largo. Pero lo que me llevé de haberlo desarrollado en conjunto con el equipo es que pudimos lograr un empaque magnífico. Realmente siempre lo presumo. Es un empaque 100 % reciclable aquí y en China, literal, que cumple con las regulaciones de la Unión Europea, FDA y de ciertos países asiáticos; que podíamos exportar donde fuera y que su costo era prácticamente el mismo, porque teníamos una reingeniería muy específica. Ahorita hay una exclusividad sobre la ingeniería que hicimos en los polímeros que hay en esa laminación. Pero, sobre todo, el aprendizaje fue que pudimos subir a varios foros dentro de Grupo Bimbo y fuera de Grupo Bimbo para exponer este proyecto. Y no solamente subí yo; subió también la representante mujer de marketing, también subió la supervisora de empaque, que también era mujer, y estuvimos trabajando en conjunto. Sobre todo, el área de empaque se escuchó en varios foros. Estuvo en la boca de varias personas y hubo una réplica muy importante para otras marcas usando esta laminación. Entonces, es una laminación genial, es un producto estupendo, excelente. A mí me encanta tanto probar esas chips como tener esa experiencia desde el consumidor. Pero lo más importante es que pudimos demostrar que, con un equipo muy diverso, con necesidades muy diversas, con muchos requisitos bastante exigentes, pudimos hacerlo. No solo una persona, no solo una mujer, sino que fueron tres mujeres principalmente las que lideramos este proyecto, y todos los hombres y mujeres que estuvieron apoyándolo, que estuvieron cuestionando y que estuvieron empujando. Y, bueno, ahorita este empaque es un punto de partida de cómo yo rediseño las laminaciones desde los nuevos desarrollos, ahora en esta nueva etapa profesional en la que estoy.
Lilián Robayo: Un empaque magnífico, un empaque inclusivo, un empaque en equipo y un empaque que hace brillar a otras mujeres, justo como tu carrera, Grissel. Así que muchísimas gracias. Ha sido un honor, un placer, como siempre. Y a todos ustedes, gracias por escucharnos en Liderazgo Femenino por Fuera de la Caja.
Esta entrevista fue transcrita con herramientas de inteligencia artificial, preservando su integridad editorial. El contenido fue revisado y aprobado por el equipo editorial antes de su publicación.















