Coca-Cola acaba de anunciar un nuevo elemento de su estrategia de sostenibilidad, centrado en un importante impulso a la reutilización de sus envases. El objetivo consiste en lograr que para el final de la presente década al menos 25 % de todas las bebidas de su portafolio de marcas se vendan en botellas de vidrio o de plástico retornables/rellenables, o en contenedores que puedan ser llenados en sus tradicionales dispensadores.
La nueva meta se enmarca en la iniciativa Un mundo sin residuos, centrada en pilares de diseño, recolección y asociación. El primero de estos focos busca que en 2025 todos los empaques primarios sean reciclables y utilizar 50 % de contenido reciclado en los envases para 2030. En el campo de la recolección, para este mismo año se espera recoger o reciclar una botella o lata por cada una de las que se vendan en los distintos mercados del mundo. El eje de la asociación busca por su parte convocar a todas las personas para que respalden la creación de un entorno saludable y libre de residuos.

















