Por David Miller
La industria 4.0 y la Internet industrial de las cosas (IIoT) han abierto vastos horizontes de nuevas eficiencias de producción para fabricantes de todo tipo a través de la adquisición y el análisis de datos. Sin embargo, la adopción de estas tecnologías puede ser un arma de doble filo si no se implementa correctamente. A medida que el software y los dispositivos hasta el nivel del sensor se transforman cada vez más en posibles puertas de enlace de red, pueden aparecer vulnerabilidades de ciberseguridad nunca antes vistas.

















